El cambio a dispositivos solares es la mejor opción para un ahorro a largo plazo y por supuesto para favorecer al medio ambiente al utilizan recursos renovables.

Los inversores solares fotovoltaicos son equipos que se encargan de transformar la energía producida en una instalación que se transmite en forma de corriente continua, para que los productos del hogar que utilizan electricidad puedan funcionar correctamente.

Éstos son los distintos tipos de inversores:



  1. Inversores de Onda sinusoidal: es la que se adapta siempre a los aparatos electrónicos domésticos que utilicen corriente alterna.
  2. Onda senoidal modificada: ésta es para aparatos que dispongan de motores eléctricos como bombas de agua o equipos industriales como tornos y taladros.
  3. Inversores de conexión a red y de batería: los inversores de conexión a red, consiguen sincronizar los niveles de la energía producida por el campo fotovoltaico con la red pública o los inversores de batería, que junto con la inyección de energía a las baterías también regulan el paso de la energía almacenada al sistema eléctrico de los hogares/negocios/sistemas fotovoltaicos.
  4. Inversores monofásicos y trifásicos: las instalaciones monofásicas son las que en las que la corriente fluye por un solo conductor y se suele utilizar en instalaciones domésticas, para cargas de iluminación y pequeñas fuentes de alimentación.


Por otra parte, las instalaciones trifásicas disponen de tres conexiones, más finas y baratas, que emiten potencia constante, y no de pulsos, que eleva el rendimiento de los equipos.

Si buscas adquirir uno de estos tipos de inversores, la mejor opción para tu casa empresa o negocio, deberás valorar factores como cuánto estás dispuesto a gastar, cuánto valor le das a la eficiencia añadida o qué le va mejor a tu instalación en concreto.


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